Llegar a los 60, 70 u 80 años en buenas condiciones no depende únicamente de la genética. La ciencia del envejecimiento ha demostrado que ciertas capacidades funcionales son mejores indicadores de longevidad que la edad biológica misma. Si aún conservas las cinco habilidades que veremos a continuación, es muy probable que estés envejeciendo mejor que la mayoría de las personas de tu grupo etario.
1. Fuerza en las piernas y capacidad de levantarte sin apoyo
La fuerza de las extremidades inferiores es uno de los predictores más confiables de longevidad. Un estudio publicado en el European Journal of Preventive Cardiology reveló que la capacidad de sentarse en el suelo y levantarse sin apoyar las manos, rodillas o codos está directamente relacionada con la esperanza de vida en adultos mayores.
Las piernas concentran cerca del 60% de la masa muscular del cuerpo. Cuando esta se conserva, disminuye el riesgo de caídas, fracturas de cadera y pérdida de independencia. Además, una buena musculatura en los miembros inferiores mejora la circulación, regula la glucosa y protege el corazón.
Cómo fortalecerla
Realizar sentadillas suaves apoyándose en una silla.
Caminar al menos 30 minutos diarios.
Subir escaleras siempre que sea posible.
Practicar ejercicios de equilibrio, como pararse en un pie durante 10 segundos.
2. Fuerza de agarre en las manos
Parece un detalle menor, pero la fuerza con la que aprietas un objeto revela mucho sobre tu estado general. Investigaciones publicadas en The Lancet establecieron que la fuerza de agarre es un indicador confiable de mortalidad por cualquier causa, incluso más preciso que la presión arterial en algunos casos.
Una mano firme sugiere buena masa muscular, adecuada nutrición proteica, salud neurológica conservada y un sistema cardiovascular funcional. Si aún puedes abrir frascos, cargar bolsas del mercado o sostener una taza con seguridad, tu cuerpo está enviando una señal positiva.
Ejercicios simples como apretar una pelota antiestrés, trabajar con una banda elástica o realizar tareas domésticas activas ayudan a mantener esta capacidad.
2. Memoria funcional y agilidad mental
El deterioro cognitivo leve no es una consecuencia inevitable del envejecimiento. Si a tu edad recuerdas conversaciones recientes, sigues instrucciones complejas, manejas tus finanzas personales y aprendes cosas nuevas sin gran dificultad, tu cerebro conserva la llamada reserva cognitiva.