Paparazzis lograron seguirla y le tomaron una serie de fotos que pronto corrieron como la pólvora y se hicieron virales en las redes sociales.
La barranquillera fue vista luciendo un bikini morado, con brasier de flecos y short corte alto.
Llevaba sus característicos rizos sueltos y despeinados, y sin una gota de maquillaje, porque a fin de cuentas, ¿A quién le puede importar cómo uno se ve, después de un duro desamor, y cuando lo único que realmente importa es ver que tus hijos felices?