David Cesar cuida desde hace dos años a su esposa Bruna de Sousa, de 26, que se encuentra en estado vegetativo. El joven brasileño de 28 dedica su vida al bienestar de la mujer que ama.
Bruna sufrió un paro cardiorrespiratorio, quedando con secuelas permanentes, como alienación mental y arritmia. Está ostomizada y alimentada por sonda. Todo fue muy rápido. Estaban viendo televisión y Bruna empezó a sentirse mal y a tener convulsiones.