la necesidad de mantener el equilibrio;
agua caliente, que puede provocar la dilatación de los vasos sanguíneos y una sensación de debilidad;
falta de soporte confiable.
En las personas mayores, esto suele verse agravado por los cambios relacionados con la edad que afectan a la coordinación y la estabilidad.
El momento más peligroso es al entrar y salir de la ducha.
Cuando una persona se asoma por el borde de una bañera o plato de ducha, el centro de gravedad se desplaza.
Si en este momento:
El pie golpea una superficie mojada;
Los zapatos o la alfombra están resbaladizos;
aparece el mareo;
No hay manera de sujetarse al pasamanos,
La probabilidad de caer aumenta significativamente.
Por ello, los expertos recomiendan prestar especial atención a la seguridad de esta etapa.
¿Por qué aumenta el riesgo con la edad?
Con el paso de los años pueden producirse cambios naturales:
disminución de la fuerza muscular;
deterioro del sentido del equilibrio;
reacción lenta;
disminución de la visión;
enfermedades articulares;
tomar medicamentos que puedan causar mareos o somnolencia.
Todo esto puede dificultar el mantenimiento de la estabilidad.
¿Qué señales requieren especial precaución?
Entre las personas que pueden tener un mayor riesgo de caídas se incluyen:
ya han caído durante el último año;
Experimentar mareos al ponerse de pie;
sentir debilidad en las piernas;
usar un bastón o andador;
tienen discapacidades visuales;
tomar varios medicamentos al mismo tiempo.
En estos casos, conviene hablar con su médico sobre las medidas preventivas.
¿Cómo hacer que tu baño sea más seguro?
Unos pocos cambios sencillos pueden reducir significativamente el riesgo de lesiones.