El momento más peligroso para los adultos mayores al ducharse: cómo reducir el riesgo de caídas y lesiones.

Utilice una alfombrilla antideslizante.
Una alfombrilla con base antideslizante ayuda a reducir la probabilidad de resbalar tanto dentro como alrededor de la zona de la ducha.

Instalar pasamanos
Las robustas barras de apoyo cerca de la ducha o la bañera proporcionan un apoyo adicional al entrar y salir.

Es importante utilizar barras de apoyo instaladas especialmente para ello, y no toalleros, ya que estos últimos no están diseñados para soportar el peso.

Buena iluminación
Incluso una leve deficiencia visual puede dificultar la evaluación de la superficie del suelo.

Una buena iluminación te ayuda a detectar a tiempo el agua u otros obstáculos.

Utilice una silla de ducha resistente.
Si es necesario, puede ducharse sentado en una silla especial impermeable, si así lo recomienda un especialista.

Tenga cuidado con el agua caliente.
El agua demasiado caliente puede causar:

sensación de debilidad;
mareo;
Disminuye la presión arterial en algunas personas.
Una temperatura del agua confortable suele tolerarse mejor y reduce la probabilidad de experimentar esas sensaciones.

No tengas prisa después de ducharte.
Una vez finalizado el tratamiento con agua, no se levante bruscamente ni salga rápidamente de la ducha.

Mejor:

Primero, asegúrate de no sentirte mareado;
Límpiate los pies con cuidado;
Sujétese a la barandilla al salir.
Unos segundos adicionales pueden ayudar a evitar una caída.

¿Cuándo debo hablar con mi médico sobre mi riesgo de caídas?
Consulte a su médico si:

Has empezado a perder el equilibrio con más frecuencia;
Apareció el mareo;

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