Ya se han producido caídas;
dificultad para levantarse de una silla o de la cama;
Presenta debilidad o inestabilidad marcadas al caminar.
En ocasiones, la causa puede ser una afección que requiere examen o ajustes en el tratamiento.
Medidas preventivas adicionales
Para reducir el riesgo de caídas en el hogar, es útil:
Realice ejercicios de fuerza y equilibrio con regularidad si su médico se lo recomienda.
Use zapatos con suela antideslizante;
No deje cables ni otros objetos en el suelo;
Mantener una buena iluminación en todas las habitaciones;
Hazte revisiones oculares periódicas y cambia tus gafas si es necesario.
Conclusión
Para las personas mayores, el momento más peligroso al ducharse suele ser al entrar o salir de la ducha, sobre todo si la superficie está mojada y no hay dónde apoyarse. Medidas de seguridad sencillas —alfombrillas antideslizantes, barras de apoyo, buena iluminación y un ritmo pausado— pueden reducir significativamente el riesgo de caídas y lesiones.
Si una persona comienza a perder el equilibrio con más frecuencia, experimenta mareos o ya se ha caído, es importante consultar a un médico de inmediato. Una evaluación oportuna de las causas subyacentes y las medidas preventivas ayudan a mantener la independencia y la calidad de vida.