La imagen en cuestión muestra un contacto de proximidad crítica: cortes de carne avícola cruda colocados inmediatamente al lado de porciones de queso dentro de un mismo mostrador refrigerado.
📌 IMPORTANTE: El video relacionado a esta historia lo encontrarás al final del artículo.
El punto neurálgico del problema reside en el destino culinario de cada producto:
El pollo crudo: Es un ingrediente que requiere un proceso de cocción térmica adecuado para inactivar los microorganismos que habitan en él de forma natural.
El queso: Es un alimento listo para la ingesta (RTE, por sus siglas en inglés: Ready-to-Eat), lo que significa que no pasará por ningún filtro térmico antes de ser consumido.
Si los líquidos o efluvios del pollo entran en contacto con la superficie del queso, o si el personal los manipula utilizando la misma guantería, utensilios o balanzas, la transferencia de microorganismos es prácticamente inevitable.
2. Mecanismos de la Contaminación Cruzada
Se define como contaminación cruzada al proceso mediante el cual microorganismos patógenos —tales como bacterias, virus o parásitos— son transferidos involuntariamente desde un foco contaminado hacia un alimento que se encuentra exento de ellos.
